ECONOMÍA Y POLÍTICA :

Las contribuciones del campo serán récord a la economía en 2021

¿Cuál será finalmente su contribución al PBI, las exportaciones y la recaudación fiscal en el año 2021? ¿Cómo variaron las estimaciones respecto del escenario de precampaña?
miércoles, 24 de marzo de 2021 · 10:42

La campaña agrícola 2020/21 ha estado afectada desde el inicio por factores de incertidumbre muy importantes, tanto locales como internacionales, que han influido en las decisiones de producción, inversión y comercialización, impactado en los precios internacionales, y condicionado el desarrollo de los cultivos y las cantidades producidas. Dados estos cambios y la importancia del sector agroindustrial para la economía argentina, resulta clave preguntarse: ¿cuál será finalmente su contribución al PBI, las exportaciones y la recaudación fiscal en el año 2021? ¿Cómo variaron las estimaciones respecto del escenario de precampaña?

Como se verá a continuación, se estima que el significativo incremento registrado en los precios internacionales permitirá compensar la caída estimada en las cantidades como consecuencia de la sequía en Argentina, resultando en aumentos de 9.122 (+29%) y 8.900 (+35%) millones de dólares en el Producto Bruto y las exportaciones agroindustriales, respectivamente, en relación a lo proyectado inicialmente en septiembre del 2020. En total, durante 2021 las 6 cadenas de granos aportarían USD 40.244 millones al PBI y USD 34.642 a las exportaciones del país.

Precios: China sorprende una vez más

Los precios internacionales han mostrado una dinámica sorprendente, pasando de los más bajos a los más altos de los últimos años en tan solo unos meses. Durante el primer semestre de 2020, las cotizaciones tuvieron un marcado descenso. A factores disruptivos como la Guerra Comercial y la Fiebre Porcina Africana, se le sumó la pandemia de COVID-19, que obligó a los gobiernos a tomar duras medidas de cuarentena que afectaron significativamente la actividad económica y los flujos comerciales. En junio, los precios internacionales se situaban en 320 USD/Ton para Soja y 154 para Maíz.

A partir de ese momento, las cotizaciones comenzaron a recuperarse, registrando un rally alcista a partir de agosto, que se aceleró en el mes de octubre y llevo los precios a los más altos desde el año 2014. Entre los meses de junio 2020 y enero 2021, los precios a los que exporta Argentina aumentaron un 65% para soja y un 58% para maíz.

Entre las causas podemos citar la recuperación de las principales economías del mundo a un ritmo superior al esperado, conforme se relajaban las medidas de cuarentena, una menor oferta en algunos de los principales productores mundiales, entre ellos Argentina, y el dinamismo mostrado por las importaciones de China; que llevaron los stock de granos en el mundo, y especialmente en Estados Unidos, a niveles históricamente bajos. Las compras del gigante asiático provocaron que sus importaciones para esta campaña se reestimaran al alza mes a mes. Se estiman niveles récord de importaciones tanto para Soja (100 Mtn) como para Maíz (24 Mtn).

A estos factores fundamentales, debemos sumarles los vinculados al mundo financiero. Los grandes paquetes de ayuda, y la política monetaria y fiscal expansiva llevada adelante por Estados Unidos resultaron en un dólar más débil, lo que facilitó el ingreso de fondos especulativos a los mercados de commodities y favoreció la demanda al aumentar el poder de compra de los países importadores. Las posiciones compradas de los fondos en el mercado de Chicago alcanzaron niveles récord de los últimos años.

Cantidades: la sequía en Argentina

El escenario climático fue uno de los principales factores analizados en el Lanzamiento de Campaña Gruesa 2020/21 de la Bolsa de Cereales en septiembre del año pasado. Con niveles de precios muy distintos a los actuales, en aquel momento se señaló al clima como la principal limitante para el crecimiento del sector agroindustrial en 2021.

En este sentido, las estimaciones de la Bolsa de Cereales descontaron desde el inicio un escenario climático adverso, afectado por el fenómeno de la Niña. Como se puede apreciar en el gráfico a continuación, las cantidades producidas se estimaron muy por debajo del resto de las fuentes, quienes luego fueron recortando la brecha conforme transcurrían los meses.

A medida que avanzó la campaña, se confirmaron las perspectivas de lluvias menores a los promedios históricos y, después de un febrero e inicio de marzo con altas temperaturas y pocas lluvias, nuestras estimaciones sufrieron recortes a 44 millones de toneladas en Soja y 45 millones en Maíz; 2,5 y 2 millones de toneladas menos, respectivamente, en relación a las publicadas al inicio de campaña.

De esta manera, el efecto adverso de la sequía en las cantidades en Argentina se encuentra moderado en el caso de las estimaciones de la Bolsa de Cereales por el hecho de que la mayor parte del escenario se descontó desde el inicio de la campaña, cuando ya el escenario la Niña tenía una alta probabilidad de ocurrencia.

Comercialización y utilización de los granos: macro y políticas agropecuarias

El escenario macroeconómico y los cambios en las políticas agropecuarias han afectado no sólo a las decisiones de producción al inicio de la campaña, sino también las de comercialización, impactando en el resto de los eslabones de la cadena, encargados de transformar y exportar los granos.

La desaceleración en las ventas de los productores a medida que transcurría el 2020 impactó sobre la originación de mercadería, resultando en una caída importante de la molienda y las cantidades exportadas. Las medidas gremiales en puertos, plantas y camiones también afectaron el desempeño de estos eslabones. De esta manera, a pesar de una producción de granos más baja en la campaña 2019/20 en relación a la anterior, los stocks de ingreso a la nueva campaña 2020/21 se encuentran en niveles relativamente altos.

Con la suba de precios y la disminución de la brecha cambiaria, desde mediados de enero la comercialización ha recuperado dinamismo. Actualmente, estamos en niveles de cosecha vendida similar a los de la campaña previa en maíz (42%) y algo menor en soja (26% vs 33%), pero con la brecha acortándose.

El ritmo de ventas de granos en los próximos meses será clave, para evaluar si los stocks ingresarán al circuito comercial en 2021 compensando por la baja de las cantidades producidas. En los escenarios aquí analizados se asume una compensación parcial. Dependiendo de cómo evolucionen los incentivos para que el productor venda (precios, expectativa de devaluación, alternativas de inversión y acceso a financiamiento), esta compensación podría ser mayor, o menor.

Actualización: la contribución del sector agroindustrial en 2021

A partir del contexto descrito, el Producto Bruto Agroindustrial alcanzaría USD 40.244 millones durante el año 2021, 9.122 millones más que los estimados al inicio de la campaña en septiembre pasado. Este crecimiento del 30% en la estimación, está explicado por un aumento de los precios internacionales promedio superior al 40%, que compensa con creces la caída estimada en las cantidades como consecuencia de la sequía.

La mayor parte de este crecimiento proviene de la cadena de la soja, que registraría un Producto Bruto superior en USD 5.855 millones al estimado inicialmente. La caída de un 5,4% en la estimación de producción para la campaña 2020/21, tendría como consecuencia un leve retroceso de la molienda y una caída en las cantidades exportadas de poroto (-15,5%), que se compensarían con las subas de los precios de granos y subproductos.

En el caso del maíz, el incremento en el Producto Bruto Maicero sería de 2.200 millones, a pesar de la caída en las cantidades producidas y exportadas respecto a lo estimado en septiembre.

El valor exportado por estas cadenas también tendría un gran incremento en relación a lo estimado previamente. Se exportarían granos y subproductos por un valor de USD 34.642 millones, 8.900 millones más que lo previsto en septiembre (+35%).

Por su parte, la recaudación fiscal se estima un 26% superior, alcanzando los USD 13.500 millones. La recaudación por derechos de exportación se estima en 7.641 millones, casi 2.000 millones adicionales a lo estimado en nuestro Lanzamiento de Campaña Gruesa.

Escenario de mayor caída en cantidades

En el caso de que la sequía cause un impacto mayor en las cantidades estimadas, lo que podría confirmarse al ingresar las cosechadoras y tener una medida más precisa de la afectación de los rendimientos por hectárea, los valores comentados en la sección anterior podrían verse reducidos.
En un escenario con una producción estimada en 42 millones de toneladas de soja (-2 Mtn) y 44 (-1 Mtn) de maíz; la molienda de la oleaginosa alcanzaría 39 millones de toneladas y las exportaciones de poroto 5,5;mientras las exportaciones del cereal se situarían en torno a 31,5 millones de toneladas. Así, la estimación del PBA total se reduciría en USD -1.154 millones, el valor exportado en USD 940 millones y la recaudación fiscal en USD 370 millones.

Comparación con la campaña 2019/20

En relación a la campaña previa, se espera un gran incremento en la contribución del sector a la economía, que alcanzaría valores récord. Nuevamente, los precios internacionales permiten compensar la caída en las cantidades producidas resultante del escenario climático adverso. La producción total de granos se reduciría en -10%, con la producción total pasando de 128,3 a 115,8 millones de toneladas, de acuerdo a las estimaciones de la Bolsa de Cereales. Mientras tanto, los precios promedio se encuentran un 43% por encima a los registrados hasta el mismo momento de la campaña anterior.

De esta manera, el PBA se incrementaría en USD 10.074 millones, las exportaciones en USD 9.975 millones y la recaudación fiscal en USD 3.741 millones.

Comentarios Finales

Las estimaciones presentadas en este artículo se encuentran sujetas a la evolución de las distintas variables, especialmente cantidades producidas, precios y ventas del productor. Aunque estamos próximos a cosecha y parece que hemos alcanzado un piso interesante en términos de cantidades producidas, especialmente después de las últimas lluvias, no se descartan posibles recortes en la producción a medida que se confirmen rendimientos por debajo de las expectativas. En relación a los precios, si bien existen elementos para pensar en un escenario sostenido durante 2021, debemos ser cautos en relación a lo que pueda llegar a suceder. Lo acontecido durante el 2020 es prueba que su dinámica es muy difícil de prever. El temor a un rebrote del virus continúa allí. Todavía queda mucho de la cosecha sin fijar precio, vulnerable a un cambio de escenario, lo que representa un riesgo para alcanzar las estimaciones aquí comentadas.

 

Fuente: Bolsa Cereales de Buenos Aires

 

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