POCOS CONOCEN LA VERDAD:

La historia de Lucila Adela Révora, madre de Eduardo "Wado" de Pedro

El actual Ministro del Interior, Eduardo “Wado de Pedro”, similar al caso de la diputada Vicky Donda, debe su posición política a la historia familiar que se remonta al 1 de Agosto de 1978. Hay que tener en cuenta que quienes nos gobiernan en Carlos Casares apoyan a estos asesinos ex montoneros.
jueves, 1 de junio de 2023 · 09:33

En esa fecha, Lucila Adela Révora, miembro de la agrupación Montoneros, asesinó con explosivos a una nena de 15 años, a su custodio, a una maestra jubilada, a otro vecino e hirió a 10 vecinos del edificio.

El Atentado

El atentado iba dirigido al Jefe del Estado Mayor del ejército Armando Lambruschini. Para llevar a cabo el atentado, lejos de enfrentarse en un combate, la agrupación de montoneros empleo una técnica mafiosa  utilizando una bomba.

La bomba fue colocada en el departamento de al lado del de Lambruschini, La hija de este militar, Paula Lambruschini, una chica de 15 años de edad se encontraba en ese momento en su casa de Barrio Norte en la calle Pacheco Melo

Una masacre

La explosión derivó en una masacre donde murieron la joven de 15 años, uno de sus custodios, una maestra jubilada de 82 años (Margarita Obarrio de Villa), y otro vecino de nombre Ricardo Alvarez, además 10 vecinos del edificio resultaron gravemente heridos, el ataque fue bestial.

La muerte de Lucila Révora no fue genocidio

Como consecuencia de este atentado terrorista Lucila Révora fue abatida en un enfrentamiento o secuestrada, torturada y desaparecida, hay dos versiones diferentes sobre su muerte.

"Lucila no era una estudiante inocente que pedía un boleto estudiantil, asesinó e hirio a personas inocentes, su muerte fue consecuencia de ese atentado contra civiles. No fue parte de un plan sistematico de genocidio, fue una respuesta a un ataque terrorista que acabo con civiles e incapacito a otros".

Información restaurada

Activistas de La Cámpora editaron las páginas de Wikipedia eliminando cualquier referencia a estos hechos, personalmente me tomé el trabajo de restaurar la información censurada y poner los artículos bajo vigilancia de otros editores de Wikipedia para evitar nuevas censuras en el futuro.

Wado de Pedro Indemnizado millonario

Actualmente aquel hecho sigue golpeando a la sociedad donde más le duele, que no es la vida, si no el bolsillo. Sin ninguna vergüenza durante el kirchnerismo se obligó a los contribuyentes a indemnizar a Wado de Pedro con 250 mil dólares expropiados de los trabajadores, monotributistas, comerciantes, emprendedores, etc. Todos fuimos obligados a financiar una indemnización por un supuesto hecho de desaparición injusta durante la dictadura, por supuesto en ese proceso se omitió la parte en la que Lucila Révora asesinaba a civiles.

Fortuna con cargos públicos

Recordemos que Eduardo de Pedro pertenece a un espacio político que se declara popular y en favor de los más desfavorecidos, sin embargo esa indemnización de 250 mil dólares fue entregada en un contexto en el que en Argentina morían, como mueren hoy, chicos por desnutrición infantil. El mismo Wado de Pedro adicionalmente logró incrementar considerablemente su fortuna durante el ejercicio de cargos públicos que logró preservar aún a pesar de sus deplorables gestiones, como por ejemplo la de Aerolíneas Argentinas.

Una cosa trae la otra

Muchos defensores del Ministro del Interior ante esta historia alegan que “Wado de Pedro no tiene nada que ver con lo que hizo su madre”, pero de no ser así entonces tampoco deberíamos haberlo indemnizado.

No fue una heroína

Es importante contar esta historia porque muchos argentinos, especialmente muchos jóvenes, no la conocen y al escuchar el nombre de esta persona creen estar escuchando la historia de una heroína que fue martirizada por el Estado, no es más que otro capítulo de un relato muy infiel a los hechos históricos.

Ojala un día exijamos justicia y reclamemos de vuelta lo que nos corresponde, la grieta solamente va a desaparecer cuando todos nos sometamos a la verdad y dejemos de promover relatos con fines políticos. (Publicado por Martin Iñera)

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