POR SERGIO CARCIOFI:

A Torchio no le dejan llevarse la pelota

"Es inútil que los que hoy gobiernan se aferren a cargos y circunstancias para solo permanecer. Estas cosas tristes que nos pasan tienen un destino inevitable".
martes, 30 de noviembre de 2021 · 11:25

Desde el mismo día en que el intendente Torchio anunció su candidatura a senador provincial, cuando promediaba su mandato al frente de la gestión municipal, se preanunciaba una crisis de gobernabilidad. Lo expresamos el pasado 30 de julio en una nota publicada en los medios locales bajo el título “Torchio se va de la cancha pero se lleva la pelota”.

En ese artículo decíamos que el pueblo de Carlos Casares en los próximos dos años debía enfrentar una grave anomalía institucional, y que le esperaba una crisis de gobernabilidad que solo podía estabilizar y evitar la nueva conformación del Concejo Deliberante.

Por esta razón, para quienes formamos parte de VAMOS CON VOS las elecciones eran cruciales y determinantes, puesto que los nuevos concejales debían contar con la suficiente inteligencia e idoneidad para conformar un Concejo Deliberante que sea garante de la gobernabilidad municipal.

Por eso una tercera voz en el Concejo Deliberante hubiera aportado la sensatez y responsabilidad institucional que hoy los ediles de JUNTOS y del FRENTE DE TODOS no tienen.

No habían terminado las elecciones y el bloque electo de JUNTOS ya se rompió de la peor manera: con agravios y amenazas. Por otro lado, el bloque de concejales del FRENTE DE TODOS tienen pocas ideas y una nula capacidad de reacción, y solo atina a echarle la culpa a JUNTOS del mamarracho institucional que ahora padecen los casarenses.

Así las cosas, ahora los flamantes representantes elegidos por el pueblo casarense se pelean por los cargos. Torchio quiere ser intendente y senador a la vez, y JUNTOS quiere la presidencia del Concejo Deliberante cueste lo que cueste y, entonces, no le aceptan a Torchio la licencia, le piden la renuncia. En el medio, una vez más, el pueblo de Carlos Casares observa atónito desde lejos.

El Intendente dice que es personal y los ediles de JUNTOS dicen que es institucional la circunstancia por la cual Torchio debería elegir si ocupa la banca de senador o sigue siendo intendente. Es realmente una pelea de chicos. Torchio se encaprichó con ejercer los dos cargos a la vez y JUNTOS insiste en trasladar la inercia de su pelea interna también en los asuntos municipales.

 ¿Y el diálogo?, ¿Y esa promesa de campaña que decía que harían lo mejor para los casarenses?

Lo cierto es que esta dirigencia política local ya está agotada. La gestión de Torchio cumplió su ciclo y ahora el intendente parece aferrarse solo a los cargos. Y la alianza local entre radicales, lilitos y macristas no es más que una unión por conveniencias que convence cada vez menos. Tomen nota que la lista de JUNTOS, que encabezó Andrés Aguirrezabala, no fue apoyada por más de 1500 casarenses que eligieron votar a JUNTOS a diputados y no a nivel local.

En la nota anterior recordábamos que los inconvenientes en el comportamiento de los funcionarios, según Alexander Hamilton ─uno de los padres fundadores de la Constitución norteamericana─, consistía en que: (i) disminuye la posibilidad de que el funcionario actúe correctamente, cuando se da cuenta que debe “renunciar a las ventajas provenientes de un puesto público” y (ii) la exclusión llevaría al funcionario a “entregarse a finalidades mercenarias” y ante el inevitable destino de volver a la nada buscaría “aprovechar una coyuntura favorable para trata de prolongar su poder”.

En el caso es claro que, por un lado, Torchio no está actuando correctamente y busca por todos los medios aprovechar la coyuntura para prolongar su poder. Y por otro lado, Juntos no escatima en avivadas, tropelías y atropellos para sacar ventaja de la situación.

Mientras tanto la pelota es tironeada fuera de la cancha  por manos y brazos de los dos bandos, para ver quien se la queda. Cuando en realidad lo que el pueblo está esperando es que pongan la pelota sobre la cancha y la echen a rodar para poner en juego, de una vez por todas, las soluciones que se necesitan para superar la grave crisis que todos padecemos.

Pero a pesar de todo este tumulto de egoístas hay esperanzas que, lentamente pero con pasos firmes,  están gestando nuevas opciones. Porque es inútil que los que hoy gobiernan se aferren a cargos y circunstancias para solo permanecer. Estas cosas tristes que nos pasan tienen un destino inevitable. Como decía el gaucho Martín Fierro: Y al que le toca la herencia / donde quiera halla su ruina / Lo que la suerte destina / no puede el hombre evitar / Porque el cardo ha de pinchar / es que nace con espina.

Sergio Carciofi, @vamosconvoscarloscasares

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